Había aprendido que un pulgar diestro y oponible era uno de los sellos distintivos del éxito humano. Habíamos mantenido, incluso exagerado, esta importante flexibilidad de nuestros antepasados primates, mientras que la mayoría de los mamíferos la habían sacrificado al especializar sus dedos. Los carnívoros corren, apuñalan y arañan. Mi gato puede manipularme psicológicamente, pero jamás escribirá a máquina ni tocará el piano.

- Stephen Jay Gould