El amor de una madre jamás se agota. Nunca cambia, nunca se cansa, perdura a pesar de todo; en la buena y en la mala reputación. Frente a la condena del mundo, el amor de una madre sigue vivo.
- Washington IrvingEl amor de una madre jamás se agota. Nunca cambia, nunca se cansa, perdura a pesar de todo; en la buena y en la mala reputación. Frente a la condena del mundo, el amor de una madre sigue vivo.
- Washington Irving