Lo culpes o lo elogies, es innegable que llevamos dentro un caballo salvaje. Galopar sin control; caer en la arena exhausto; sentir cómo la tierra gira; sentir —sin duda— una oleada de amistad por las piedras y la hierba, como si la humanidad se hubiera acabado, y en cuanto a los hombres y las mujeres, que se vayan al diablo; es innegable que este deseo nos invade con bastante frecuencia.

- Virginia Woolf