El problema radica en que tenemos la mala costumbre, fomentada por pedantes y sofisticados, de considerar la felicidad como algo bastante estúpido. Solo el dolor es intelectual, solo el mal resulta interesante. Esta es la traición del artista: la negativa a admitir la banalidad del mal y el terrible tedio del dolor.

- Ursula K. Le Guin