No hay nada como vomitar con alguien para convertirlos en viejos amigos.
Bésame y verás lo importante que soy.
Hablo con Dios pero el cielo está vacío.
Viuda. La palabra se consume a sí misma.
El chorro de sangre es poesía y no hay forma de detenerlo.
Soy demasiado puro para ti o para cualquiera.