Creo que la explicación más sencilla es que no existe Dios. Nadie creó el universo y nadie dirige nuestro destino. Esto me lleva a la profunda conclusión de que probablemente no exista el cielo ni tampoco la otra vida. Tenemos esta única vida para apreciar el gran diseño del universo y por eso estoy sumamente agradecido.
- Stephen Hawking