Nadie puede compararnos con el régimen del apartheid. No es como en Sudáfrica, entre negros y blancos de la misma nación, ni como en Berlín, donde los padres viven en el este y sus hijos en el oeste.
- Silvan ShalomNadie puede compararnos con el régimen del apartheid. No es como en Sudáfrica, entre negros y blancos de la misma nación, ni como en Berlín, donde los padres viven en el este y sus hijos en el oeste.
- Silvan Shalom