Arriésgate. Siempre intenta hacer demasiado. Olvídate de las redes de seguridad. Respira hondo antes de empezar a hablar. Apunta a las estrellas. Sigue sonriendo. Sé obstinado. Discute con el mundo. Y nunca olvides que escribir es lo más cerca que estamos de retener las mil y una cosas —infancia, certezas, ciudades, dudas, sueños, instantes, frases, padres, amores— que se nos escapan, como arena, entre los dedos.

- Salman Rushdie