Hay momentos en que el cuerpo es tan numinoso como las palabras, días que son la continuidad de la buena carne. Qué ternura, esas tardes y noches, diciendo mora, mora, mora.
- Robert HassHay momentos en que el cuerpo es tan numinoso como las palabras, días que son la continuidad de la buena carne. Qué ternura, esas tardes y noches, diciendo mora, mora, mora.
- Robert Hass