El cobarde se considera cauto, el avaro, ahorrativo.
Quien rueda no cría musgo.
Un hombre enojado se enoja nuevamente consigo mismo cuando vuelve a la razón.
De los errores ajenos, el sabio corrige los suyos.
Cada día debe vivirse como si fuera el último.
Una buena reputación es más valiosa que el dinero.