Aunque la inclinación particular de la persona homosexual no es pecado, es una tendencia más o menos fuerte ordenada a un mal moral intrínseco, y por tanto la inclinación misma debe ser vista como un desorden objetivo.
- Pope Benedict XVIAunque la inclinación particular de la persona homosexual no es pecado, es una tendencia más o menos fuerte ordenada a un mal moral intrínseco, y por tanto la inclinación misma debe ser vista como un desorden objetivo.
- Pope Benedict XVI