¡Oh! no me ataques con tu reloj. Un reloj siempre es demasiado rápido o demasiado lento. No puedo ser dictado por un reloj.
- Jane Austen¡Oh! no me ataques con tu reloj. Un reloj siempre es demasiado rápido o demasiado lento. No puedo ser dictado por un reloj.
- Jane Austen