Cuando estás muerto, te arreglan de maravilla. Ojalá que cuando muera alguien tenga la sensatez de tirarme al río o algo así. Cualquier cosa menos meterme en un cementerio. Que vengan los domingos a ponerte un montón de flores en la barriga y toda esa mierda. ¿Quién quiere flores cuando está muerto? Nadie.

- J. D. Salinger