Miré mis manos para comprobar si seguía siendo la misma persona. Todo estaba envuelto en una gloria inmensa. El sol se asomó como oro entre los árboles, y me sentí como en el cielo.
- Harriet TubmanMiré mis manos para comprobar si seguía siendo la misma persona. Todo estaba envuelto en una gloria inmensa. El sol se asomó como oro entre los árboles, y me sentí como en el cielo.
- Harriet Tubman