Se puede obligar a las personas a seguir un camino de acción, pero no a comprenderlo.
Nunca le des una espada a un hombre que no sabe bailar.
Id delante del pueblo con vuestro ejemplo y sed diligentes en sus asuntos.
Cuando la ira aumenta, piensa en las consecuencias.
Frente a lo que es correcto, dejarlo sin hacer demuestra falta de coraje.
Nuestra mayor gloria no es no caer nunca, sino levantarnos cada vez que caemos.