Se nos ordena amar a Dios con toda nuestra mente, así como con todo nuestro corazón, y cometemos un gran pecado si prohibimos o impedimos en otros ese cultivo de la mente que les permitiría cumplir con este deber.
- Angelina GrimkeSe nos ordena amar a Dios con toda nuestra mente, así como con todo nuestro corazón, y cometemos un gran pecado si prohibimos o impedimos en otros ese cultivo de la mente que les permitiría cumplir con este deber.
- Angelina Grimke