Para un hombre que ya no tiene patria, la escritura se convierte en un lugar donde vivir. - Theodor Adorno
El primer y único principio de la ética sexual: el acusador siempre está equivocado. - Theodor Adorno
La calidad se determina por la profundidad con la que la obra incorpora las alternativas en sí misma, y así las domina. - Theodor Adorno
Ninguno de los conceptos abstractos se acerca más a la utopía realizada que el de la paz eterna. - Theodor Adorno
El hombre para quien el tiempo se prolonga dolorosamente es aquel que espera en vano, desilusionado por no encontrar el mañana que continúa el ayer. - Theodor Adorno
La libertad no sería elegir entre blanco y negro sino abjurar de esas elecciones prescritas. - Theodor Adorno
El hombre bueno es aquel que se gobierna a sí mismo como a su propia propiedad: su ser autónomo está modelado por el poder material. - Theodor Adorno
Hoy en día la autoconciencia ya no significa otra cosa que la reflexión sobre el ego como vergüenza, como constatación de la impotencia: saber que uno no es nada. - Theodor Adorno
Quien ha amado y traiciona el amor, daña no sólo a la imagen del pasado, sino al pasado mismo. - Theodor Adorno
Al arte sólo se le permite sobrevivir si renuncia al derecho a ser diferente y se integra en el reino omnipotente de lo profano. - Theodor Adorno
El individuo refleja en su individuación las leyes sociales preestablecidas de explotación, aunque de forma mediada. - Theodor Adorno
Solo una humanidad para la que la muerte se ha vuelto tan indiferente como sus miembros, una humanidad que ha muerto ella misma, puede infligirla administrativamente a innumerables personas. - Theodor Adorno
El pasado reciente siempre se presenta como si hubiera sido destruido por catástrofes. - Theodor Adorno
En la concepción abstracta del mal universal desaparece toda responsabilidad concreta. - Theodor Adorno
El lenguaje proletario lo dicta el hambre. Los pobres mastican palabras para llenar sus estómagos. - Theodor Adorno
Un lápiz y una goma de borrar son más útiles para el pensamiento que un batallón de ayudantes. A la felicidad le sucede lo mismo que a la verdad: uno no la tiene, pero está en ella. - Theodor Adorno