No vale la pena decir demasiado cuando estás lo suficientemente enojado como para atragantarte. Porque la palabra que duele más profundamente es la palabra que nunca se pronuncia. Deja que el otro pelee hasta que la tormenta haya pasado, entonces pensará un montón en las cosas que no dijiste. - Jules Renard
Nunca uno se siente tan impotente como al intentar consolar a alguien que sufre un gran dolor. No lo intentaré. El tiempo es el único consuelo para la pérdida de una madre. - Jules Renard
Todo lo que deseas está ahí afuera esperando que lo pidas. Todo lo que deseas también te desea a ti. Pero debes tomar acción para obtenerlo. - Jules Renard
Hay lugares y momentos en los que uno está tan completamente solo que ve el mundo entero. - Jules Renard
Finalmente sé lo que distingue al hombre de las demás bestias: las preocupaciones financieras. - Jules Renard
No le digas a una mujer que es bonita; Dile que no hay otra mujer como ella y todos los caminos se abrirán para ti. - Jules Renard
Estamos tan contentos de asesorar a otros que en ocasiones incluso lo hacemos en su interés. - Jules Renard
Las palabras son las monedas que componen la moneda de las frases, y siempre hay demasiadas monedas pequeñas. - Jules Renard
La historia que estoy escribiendo existe, escrita de manera absolutamente perfecta, en algún lugar, en el aire. Todo lo que tengo que hacer es encontrarla y copiarla. - Jules Renard
El único hombre verdaderamente libre es aquel que puede rechazar una invitación a cenar sin dar ninguna excusa. - Jules Renard
La recompensa de los grandes hombres es que, mucho después de haber muerto, uno no está del todo seguro de que estén muertos. - Jules Renard
El talento es una cuestión de cantidad. El talento no se escribe en una página, se escriben trescientas. - Jules Renard
Un optimista es un conductor que piensa que el espacio vacío en la acera no tendrá un hidrante al lado. - Jules Renard
Escribir es la única profesión en la que nadie te considera ridículo si no ganas dinero. - Jules Renard
El fracaso no es el único castigo por la pereza; también existe el éxito de los demás. - Jules Renard