Cuando él te pegaba una pelota en el suelo, sabías que tenías que hacer un buen lanzamiento porque él iba a correr. - Juan Marichal
Estamos todos muy cerca. Somos padrinos de los hijos de los demás. Fui el padrino de la boda de Jesús. - Juan Marichal
Había que lanzar dentro y fuera. La zona no pertenecía a los bateadores, sino a los lanzadores. Hoy, si lanzas demasiado adentro, el árbitro te detiene ahí mismo. No me parece justo. - Juan Marichal
La única forma de preservar los brazos de un lanzador es lanzando; eso fortalece el brazo. - Juan Marichal