El templo del arte se construye con palabras.
Los ideales son los amos del mundo.
La naturaleza es la dueña de los talentos; el genio es el dueño de la naturaleza.
Las alegrías divididas se incrementan.
La calma es la cuna del poder.
Lo más valioso que este mundo tiene para un hombre es el afecto.
El alma, al igual que el cuerpo, vive de aquello de lo que se alimenta.