Nací en las praderas donde el viento soplaba libre y no había nada que interrumpiera la luz del sol. Nací donde no había recintos. - Geronimo
No era jefe y nunca lo había sido, pero debido a que había sido más profundamente agraviado que otros, se me concedió este honor y resolví demostrar que era digno de la confianza. - Geronimo
Los soldados nunca explicaban al gobierno cuando un indio era agraviado, sino que informaban de las fechorías de los indios. - Geronimo
El sol me calentaba, me mecían los vientos y los árboles me protegían como a otros bebés indios. Vivía en paz cuando la gente empezó a hablar mal de mí. Ahora puedo comer bien, dormir bien y estar feliz. Puedo ir a todas partes con buenas sensaciones. - Geronimo
No puedo pensar que seamos inútiles, de lo contrario Dios no nos habría creado. Hay un solo Dios que nos cuida a todos. Todos somos hijos de un solo Dios. El sol, la oscuridad, los vientos, todos escuchan lo que tenemos que decir. - Geronimo