Pobre es el poder del plomo que se convierte en balas comparado con el poder del metal candente que se convierte en tipos. - Georg Brandes
Yo era un niño de ciudad, es cierto, pero eso no me impidió disfrutar de la vida al aire libre, con plantas y animales. - Georg Brandes
Lamentablemente, era poco común en mí sentir que estaba enriqueciendo mi mente gracias a quienes me rodeaban. - Georg Brandes
Un amor por la humanidad me invadió, regó y fertilizó los campos de mi mundo interior que habían estado en barbecho, y este amor por la humanidad se desahogó en una inmensa compasión. - Georg Brandes
Encontré entre mis compañeros los rasgos humanos más variados, desde la franqueza a la reserva, desde la bondad, la rectitud y la amabilidad, hasta la brutalidad y la bajeza. - Georg Brandes
La persona en quien centraba la atención de los escolares era, por supuesto, el director. - Georg Brandes
Seis horas al día vivía bajo la disciplina escolar, en activa interacción con personas que no eran conocidas por los de mi casa, y las otras veinticuatro horas las pasaba en casa o con parientes de mi casa, ninguno de los cuales era conocido por nadie en la escuela. - Georg Brandes
La guerra despertó en mis soldaditos de plomo un interés renovado. Era imposible tener suficientes cajas. - Georg Brandes
Poco a poco me di cuenta de que no había nadie más difícil de complacer que mi madre. - Georg Brandes
No tenía miedo de lo que no me gustaba. Superar el desagrado por algo solía satisfacer el sentido del honor. - Georg Brandes
La corriente del tiempo barre los errores y deja la verdad como herencia de la humanidad. - Georg Brandes
Era un día muy agradable en el campo. Una vaca y cerditos con los que jugar y leche tibia de la vaca. - Georg Brandes
Mi padre, sin embargo, corría mucho más rápido. Era imposible competir con él en el césped. Pero era asombroso lo lentos que eran los ancianos. Algunos no podían subir una cuesta corriendo y decían que intentaban subir escaleras. - Georg Brandes
Pero cuando tenía doce años tuve la primera visión intensa de una de las fuerzas fundamentales de la existencia, de la que estaba destinado a ser su devoto durante toda mi vida: la Belleza. - Georg Brandes
Fue precisamente en esa época, cuando en mi imaginación era un gran guerrero, en la vida real me fue muy útil tener más fuerza, pues ya no era la niñera la que me llevaba a la escuela, sino que yo mismo tenía que proteger a mi hermano, dos años menor que yo. - Georg Brandes
Pero mi duda no se disipaba. Kierkegaard había declarado que solo para la conciencia del pecado el cristianismo no era horror ni locura. Para mí, a veces, era ambas cosas. - Georg Brandes
Pero no encontré ninguna inspiración positiva en mis estudios hasta que me acerqué a los diecinueve años. - Georg Brandes