Dos razas comparten hoy el suelo de Canadá. Estas personas no siempre fueron amigas. Pero me apresuro a decirlo: aquí ya no hay más familia que la humana. No importa el idioma que hablen ni los altares ante los que se arrodillen.
- Wilfrid LaurierDos razas comparten hoy el suelo de Canadá. Estas personas no siempre fueron amigas. Pero me apresuro a decirlo: aquí ya no hay más familia que la humana. No importa el idioma que hablen ni los altares ante los que se arrodillen.
- Wilfrid Laurier