Lo que estaba en juego en el caso Hiss era la cuestión de si esta sociedad enferma, que llamamos civilización occidental, aún podía, en su situación extrema, dar origen a un hombre cuya fe en ella fuera tan grande que abandonara voluntariamente aquellas cosas que los hombres consideran buenas, incluida la vida, para defenderla.
- Whittaker Chambers