Tras una buena paliza seguida de medio día de ayuno, sentí más ganas de reír que de llorar; y, al cabo de un rato, todo quedó olvidado y mi maldad resurgió con más fuerza que nunca.
- Stijn StreuvelsTras una buena paliza seguida de medio día de ayuno, sentí más ganas de reír que de llorar; y, al cabo de un rato, todo quedó olvidado y mi maldad resurgió con más fuerza que nunca.
- Stijn Streuvels