No podemos aprender unos de otros hasta que dejemos de gritarnos, hasta que hablemos lo suficientemente bajo como para que nuestras palabras se oigan además de nuestras voces.
- Richard M. NixonNo podemos aprender unos de otros hasta que dejemos de gritarnos, hasta que hablemos lo suficientemente bajo como para que nuestras palabras se oigan además de nuestras voces.
- Richard M. Nixon