Perdonar una falta fomenta la comisión de muchas.
Es un fraude pedir prestado lo que no podemos pagar.
Hacer dos cosas a la vez es no hacer ninguna.
El dolor obliga incluso a los inocentes a mentir.
Cada día debe vivirse como si fuera el último.
¡Qué desgraciado aquel que no puede perdonarse a sí mismo!
Es un mal plan que no admite modificación.