Benditos sean los pueblos cuyos líderes pueden mirar el destino a los ojos sin pestañear, pero también sin intentar jugar a ser Dios.
- Henry A. KissingerBenditos sean los pueblos cuyos líderes pueden mirar el destino a los ojos sin pestañear, pero también sin intentar jugar a ser Dios.
- Henry A. Kissinger