Los hombres pueden anhelar la paz, clamar por la paz y trabajar por la paz, pero no habrá paz hasta que sigan el camino señalado por el Cristo Viviente. Él es la verdadera luz de la vida de los hombres.
- David O. McKayLos hombres pueden anhelar la paz, clamar por la paz y trabajar por la paz, pero no habrá paz hasta que sigan el camino señalado por el Cristo Viviente. Él es la verdadera luz de la vida de los hombres.
- David O. McKay