Un capricho, un estado de ánimo pasajero, induce fácilmente al novelista a trasladar su hogar y su casa a otro lugar. Siempre puede alegar el trabajo como excusa para librarse de las garras de anfitriones molestos.
- C. S. ForesterUn capricho, un estado de ánimo pasajero, induce fácilmente al novelista a trasladar su hogar y su casa a otro lugar. Siempre puede alegar el trabajo como excusa para librarse de las garras de anfitriones molestos.
- C. S. Forester