Una vez le pregunté a la pareja más fabulosa que conozco, Madonna y Guy Ritchie, cómo se las arreglaban para mantener la frescura a pesar de llevar casi siete meses casados. «Es un trabajo, Al», me dijo Guy. «Nos esforzamos a diario».
- Al FrankenUna vez le pregunté a la pareja más fabulosa que conozco, Madonna y Guy Ritchie, cómo se las arreglaban para mantener la frescura a pesar de llevar casi siete meses casados. «Es un trabajo, Al», me dijo Guy. «Nos esforzamos a diario».
- Al Franken