El arma del atentado suicida es tan desesperada que ni siquiera queda la posibilidad de vengarse o castigar a nadie; el terrorista muere junto con sus víctimas y su sangre se mezcla con la de ellas.
- A. B. YehoshuaEl arma del atentado suicida es tan desesperada que ni siquiera queda la posibilidad de vengarse o castigar a nadie; el terrorista muere junto con sus víctimas y su sangre se mezcla con la de ellas.
- A. B. Yehoshua